El jurado del Premio
Pritzker ha elegido al arquitecto indio Balkrishna Doshi, también
conocido como B.V. Doshi o Doshi, como ganador del Premio Pritzker 2018.
Siendo aprendiz y colaborador de Le Corbusier y Louis
Kahn, y con una carrera activa de más de 70 años, la arquitectura poética de
Doshi se basa en influencias culturales orientales, creando una producción que
"abarca todas las clases socioeconómicas, en un amplio espectro de
tipologías, desde los años 50", según el acta del jurado. Doshi se
convierte así en el primer arquitecto indio en recibir el máximo galardón de la
Arquitectura.
'Mis obras son una extensión
de mi vida, mi filosofía y mis sueños, intentando crear el tesoro del
espíritu arquitectónico. Le debo este prestigioso premio a mi gurú, Le
Corbusier. Sus enseñanzas me llevaron a cuestionar la identidad y me obligaron
a descubrir una nueva expresión contemporánea, adoptada regionalmente, para un
hábitat holístico sostenible', comenta Doshi.
Nacido en Pune, India en
1927, Doshi comenzó sus estudios de arquitectura en el año de la independencia
de su país, en 1947. Después de un período en Londres, se trasladó a Francia
para trabajar con Le Corbusier, y de allí regresó a la India con
el fin de supervisar el trabajo en los planes de Le Corbusier para
Chandigarh, y en los proyectos de Le Corbusier en Ahmedabad,
como el 'Edificio de la Asociación de Propietarios de Molinos' (1954) y la
'Casa Shodhan' (1956). Doshi también trabajó más tarde con Louis Kahn en
el Indian Institute of Management en Ahmedabad, comenzando en 1962.
Desde que fundó
su estudio Vastushilpa (actualmente conocido como Vastushilpa
Consultants) en 1956, Doshi ha combinado las lecciones aprendidas de estos
dos maestros modernos con una alta sensibilidad local. Este regionalismo
crítico sintetiza las formas escultóricas en hormigón y ladrillo de sus
mentores, con morfologías urbanas y diseños arquitectónicos reconocibles de la India.
Una de las manifestaciones más claras de este estilo es quizás su propio
estudio, conocido como Sangath, donde las bóvedas de cañón en hormigón se
combinan con jardines, espacios comunes hundidos y elementos de agua para
mitigar el calor. En 1978, Doshi fundó la Fundación Vastushilpa para Estudios e
Investigación en Diseño Ambiental, con el fin de desarrollar enfoques de
planificación y diseño adecuados al contexto cultural indio. Hoy en día, la
fundación sirve como un enlace crucial entre la academia y la profesión de arquitecto.
En más de 100 proyectos
completados durante su carrera, Doshi también ha trabajado en una serie de
desarrollos de viviendas de bajo costo. Después de completar el primero en la
década de 1950, declaró: "debería prestar juramento y recordarlo durante
toda mi vida: proporcionar vivienda adecuada a la clase más baja". La
apoteosis de este juramento fue tal vez el desarrollo del proyecto de Aranya,
en Indore. Completada en 1989, esta red de casas, patios y caminos
internos ofrece alojamiento a más de 80.000 personas, desde familias de
ingresos bajos a medios, ganando el Premio Aga Khan de Arquitectura de
1993-1995.
Si quieres leer el artículo
completo, pincha aquí:
La cosmovisión andina es una percepción de “visión del
mundo”, que influye en el tipo de abordaje del conocimiento que involucra el
contexto geográfico, sociocultural y lingüístico. De esta manera, cave recalcar
que las formas del conocimiento de los pueblos indígenas, no siguen las reglas
del racionalismo occidental. (Carvajal, 2012, p.1)
El entendimiento del hombre andino sobre el universo estaba
profundamente entrelazado al entendimiento de la naturaleza y de sus ciclos. En
un entorno tan diverso geográficamente, hay una manifestación igual de rica en
la biodiversidad. Esto hizo que
el hombre andino,
en pos de
su supervivencia fuera un entusiasta observador de la naturaleza y
de los cielos tratando de
entender su interrelación.(Carvajal,
2012,p.1)
“La Cosmovisión Andina, considera que la naturaleza, el
hombre y la Pachamama (Madre Tierra), son un todo que viven relacionados
perpetuamente. Esa totalidad vista en la naturaleza, es para la Cultura Andina,
un ser vivo. El hombre tiene un alma, una fuerza de vida, y también lo tienen
todas las plantas, animales y montañas, etc., y siendo que el hombre es la
naturaleza misma, no domina, ni pretende dominar. Convive y existe en la
naturaleza, como un momento de ella.” (Barbosa, 2007, p.47)
La herencia cultural y la identidad
nacional es recibida de nuestros antepasados y es un patrimonio natural de toda
civilización que es de suma importancia para el desarrollo del niño desde su
nacimiento hasta su formación como, de igual manera su personalidad dependerá de
los valores, experiencias y normas que la comunidad que fortalezca su
identidad, su autoestima a través del tiempo. (Carvajal, 2012, p.3)
PRINCIPIOS QUE
ORIENTAN LA VIDA DE LAS FAMILIAS ANDINAS.
“La familia andina tiene una forma especial de entender
el universo, el cosmos. Los occidentales la llaman racionalidad de modo que la
cosmovisión es una racionalidad andina que se apoya en cuatro principios
fundamentales.”(Barbosa, 2007,p.47)
1.EL PRINCIPIO DE RELACIONALIDAD
Este principio es el más importante en la familia
andina, sin él no podrían existir los demás. Este principio nos dice que todo
está vinculado con todo, lo cual nos lleva a afirmar que lo más no son los
seres en sí mismos sino las relaciones, los vínculos que se establecen entre
ellos. Por lo que los seres y las cosas en el universo existen no por sí
mismos, sino gracias a que están relacionados entre todos. Estos vínculos son
de varios tipos, pueden ser afectivos, ecológicos, éticos, estéticos o
productivos. Todos a la vez o intercalándose. Ni siquiera lo divino, lo
sagrado, está fuera de este principio. Incluso el Dios cristiano está
relacionado, vinculado indesligablemente a todo lo demás. Por esta razón las
decisiones que se toman en la familia e individualmente son acciones que
influyen en otros procesos y en otros seres.(Barbosa, 2007, p.55)
2.EL PRINCIPIODE CORRESPONDENCIA
Este principio se manifiesta en toda el desarrollo del niño, nos
dice que hay un vínculo entre el micro cosmos y el macro cosmos. Tal en lo
grande y tal en lo pequeño. Lo que ocurre en el mundo de los planetas y las
estrellas ocurre igual en nuestro mundo, afecta a los hombres, a los animales y
plantas, a los minerales y al agua. También hay un vínculo similar con el mundo
de los muertos. La correspondencia está en todo, todo arriba tiene un abajo, y
los costados también son dos. La vida tiene su muerte, el hombre tiene a la
mujer, la correspondencia universal y en todos los aspectos de la vida, incluso
en lo social y en lopolítico.
3.EL
PRINCIPIO DECOMPLEMENTARIEDAD
Este principio nos explica más claramente los dos
principios anteriores, de este modo para los indígenas, ningún ser, ninguna
acción existe por sí misma, sola en el mundo, sino que está articulada a muchas
relaciones con otros seres y otras acciones. Ya que todo está relacionado con
todos, comprendemos que somos partes de un todo. Para formar ese todo cósmico y
que las cosas funcionen, debemos encontrar aquellas partes que nos encajan,
nuestros complementos, y dejar la soledad de ser partes aisladas. (Barbosa,
2007, p.47)
El día tiene a la noche, la claridad se complementa con
la oscuridad, hembra y macho son complementarios, cielo y tierra también. La
dualidad complementaria está presente en todo. Como un muro inca compuesto de
piedras irregulares, distintas unas de otras, pero que de alguna manera se
encajan perfectamente sin dejar grietas haciendo un muro sólido.(Barbosa, 2007,
p.57)
4.EL PRINCIPIO DE RECIPROCIDAD
Para que todo exista y se mueva con normalidad, existe
una justicia cósmica, y ésta se debe repetir en la tierra y en los mundos. Así
ocurre, los indígenas entendemos que todos debemos retribuir, dar y devolver, a
la tierra, al cielo, a los hermanos animales y plantas, a las montañas y a los
ríos, a nuestros hermanos, a nuestros padres, nuestros dioses, nosotros mismos.
La reciprocidad se debe practicar en todos los niveles de la vida, en los
afectos, en la economía y en el trabajo, en lo religioso, ya que hasta lo
divino está sujeto a este principio. A cada acto le corresponde una acción
complementaria, otro acto recíproco.(Barbosa, 2007, p.58)
LA MADRE TIERRA
Y LA MUJER ANDINA
La tierra se constituye como los cimientos del cosmos,
el fundamento de toda la realidad siendo el receptáculo de todas las fuerzas
sagradas, que se manifiesta en montes, bosques, vegetación y aguas. Es el lugar
y el tiempo, el espacio primordial. La tierra lo sostiene todo, es la base de
la vida. La misma vida humana está ligada a la tierra de forma profunda. La
tierra es matriz de vida. Existe una connaturalidad entre la tierra y la mujer,
concretamente la madre, por su inagotable capacidad de dar fruto y vida. De ahí
nace la devoción y respeto a la tierra.(Carvajal, 2012,p.10)
Los pueblos indígenas comprenden el mundo como la suma de muchas
partes complementarias, que se necesitan unas a otras, donde la familia y la
naturaleza es parte esencial de la cosmovisión andina de igual manera nadie en
la comunidad puede estar aislado, de hecho jamás lo está, siempre tiene lazos
con los demás, sean estos humanos o no, divinos ono. Los vínculos con los ancestros son fuertes ya que son la base de las
costumbres que guiaran a la madre en la formación del niño andino
REFERENCIAS:
Barbosa, A.
(2007), Modulo de historia y cosmovisión
indígena, La Paz Bolivia: Plural editores.
Carvajal, V. (2012), Cosmovisión andina y procesos de desarrollo
del niño andino: Bolivia: EIB
Los infoproductos en la arquitectura son una
posibilidad poco explorada. Hay otros sectores en los que se están utilizando
ampliamente pero, ¿tienen sentido en el marco de nuestra actividad como
arquitectos?
Claro, depende. De lo que haces, de a quién te diriges, de las necesidades
de tus clientes…
Ya hablamos de infoproductos en la arquitectura en esta entrevista a
Chus Tobío y pusimos algunos ejemplos. También los mencionamos hablando de innovación en
arquitectura.
Vamos a profundizar un poco en el tema y al final del post te presentaré
una propuesta de un evento para aprender todavía más sobre ello.
Si quieres leer el artículo completo, pincha aquí:
''Costumbres tan sanas como jugar
en la tierra, caminar descalzos, llevar el pelo largo, tomar agua de
manantiales naturales sin tratar, no vacunarse, cada vez son menos habituales,
y hasta nos meten miedo o están mal vistas en la actualidad, en definitiva son
actividades que nos devuelven la conexión perdida y ayudan a tener conocimiento
de nuestra verdadera identidad
el silicio es nuestro elemento de conexión, es como una antena biológica que
nos conecta con el cosmos y la tierra, y nos permite tomar consciencia de
nuestra verdadera identidad. Esta antena está en nuestro cuerpo, en la sangre
en las células en el cabello, las capacidades extrasensoriales se manifiestan
en la materia gracias al silicio y esta en nuestras manos aprovecharlo o no.''
Es posible que el silicio sea el elemento que nos permita tener Memoria,así
como acumula energía, guarda nuestro recuerdo.
Tierra Langla es tierra libre, es
parte de un movimiento que está tomando cada vez más fuerza. Viene del
principio que debemos retomar nuestro contacto con la tierra en todo sentido.
En las ciudades hemos cubierto la tierra con cemento y asfalto, y eso distorsiona
completamente nuestro vínculo con la naturaleza. Tierra Langla es un espacio
para retomar esa conexión, reencontrarla. Acá estamos aprendiendo y disfrutando
mientras lo hacemos.
¿Cómo nace la idea de Tierra
Langla?
Fue surgiendo poco a poco. Cuando inicialmente empecé con la idea de un
espacio, tenía la idea más “típica” de tener casa en el campo. No sabía de la
bioconstrucción ni de la permacultura. Y después fueron llegando hermanos y
hermanas, trayendo este mensaje. Dos hermanos argentinos, Emanuel y Manuel,
fueron muy importantes en traer esa claridad y toma de conciencia. Eso le fue
cambiando la dirección a la idea inicial más hacia la vida comunitaria, la
bioconstrucción, la permacultura, etc. Todo se ha ido dando por si solo.
¿Cómo le explicarías a una persona que nunca ha escuchado sobre
permacultura, sobre lo que es?
Es una forma de relacionarse con cualquier proceso. La permacultura tiene
tres éticas: el cuidado de la gente, el cuidado de la tierra y la repartición
justa. Todo lo que hacemos se enmarca dentro de esta lógica, buscando una vida
cada vez más sostenible. Permacultura viene de cultura permanente, lo que está
directamente relacionado con la sostenibilidad como concepto.
Hablaste de la conexión entre permacultura y sostenibilidad… ¿cómo llevan
la sostenibilidad a la práctica aquí?
Por ejemplo, en la manera que nos relacionamos con los desechos. Nos
hacemos cargo de nuestros desechos, les damos una segunda oportunidad y hacemos
que sirvan para algo provechoso. Por ejemplo, separamos todo lo orgánico (las
sobras de la comida y cocina) y con eso preparamos compost, que es el alimento
ideal para tener un huerto orgánico saludable. También separamos los papeles y
luego los usamos para hacer fuego (ya sea una fogata para calentar la estufa o
para el horno). Luego, usamos las cenizas para los frutales. Así hay muchos
ejemplos y seguimos aprendiendo día a día. De lo que se trata es estar
constantemente buscando nuevas alternativas e ideas.
¿Qué tipo de alternativas e ideas están explorando en Tierra Langla?
Estamos construyendo el espacio con técnicas de construcción natural, o
bioconstrucción, cosechando un huerto orgánico, y otras prácticas que nos
conduzcan a una vida en comunidad cada vez más sostenible y en armonía con la
naturaleza.
Lo reconocen dentro y fuera de Chile, lo premian, comentan
su trabajo. Pero él es tan esquivo que da escasas entrevistas y ni siquiera
tiene página web con sus obras. La aparición de un libro con una selección de
sus 80 proyectos construidos abre una puerta.
Radic, dice que puede haber sido el dibujo. Que a él le
gustaba dibujar, que hacía retratos; más bien caricaturas. Le iba bien en arte
en el colegio; aunque no era de esos cabros chicos que se pasan el día tirando
rayas sobre un papel. Pero si uno le pregunta por qué decidió estudiar
arquitectura, Smiljan Radic (52) dice eso: que puede haber sido el dibujo.
“Dibujaba bien, así que me metí; pero yo no tenía idea de arquitectura, no
sabía nada”, reconoce. Cuando tuvo sus puntajes en la PAA, postuló a la
Universidad Católica y a la de Valparaíso. Su tercera opción fue Derecho. En la
UC pedían prueba especial de ingreso. Smiljan Radic recuerda que le fue pésimo.
“Me presenté con super buen puntaje, estaba tercero para entrar, pero en
esa prueba especial me fue mal. Bajé al puesto 58. Nunca entendí mucho la
prueba, no conocía ningún arquitecto local ni global, era absolutamente
ignorante en ese sentido. Con mi puntaje pensaba ‘cómo no voy a quedar’; y casi
no quedo”, dice. Ya adentro, en segundo año en la UC, tuvo la idea de cambiarse
a Leyes. “Me parecía medio aburrida la arquitectura, pero al final por flojera,
por no dar la prueba de nuevo, me quedé y chao”.
Hoy Smiljan Radic es uno de los arquitectos chilenos más conocidos a nivel
internacional, ha sido premiado, es admirado por sus pares, ha expuesto sus
obras en lugares tan apetecidos como la Bienal de Venecia o la galería
Serpentine en Londres. En la primera hizo una instalación en piedra inspirada
en los cuentos de los hermanos Grimm ilustrados por el artista británico David
Hockney. En la segunda fue escogido para construir el codiciado pabellón de
verano, una estructura con formas sinuosas que se le ocurrió al leer el Gigante
egoísta, de Wilde. En Chile es el cerebro detrás del restaurante Mestizo, de la
bodega de la viña Vik, de la reciente ampliación y remodelación del Museo
Chileno de Arte Precolombino, de la sala cultural Nave, del próximo Teatro
Regional del Biobío, por nombrar algunas obras.
Es además un arquitecto ermitaño. Que habla poco con la prensa, que no
participa de la vida social, que ha dado escasas entrevistas. Que no usa
WhatsApp. Que responde brevísimos los mails. Que no tiene página web para
mostrar su trabajo.
Finalizado el ciclo de conferencias magistrales
brindado en el marco de la XVI edición de la Bienal Internacional de
Arquitectura de Buenos Aires, se hicieron entrega de una serie de
reconocimientos a producciones destacadas de la arquitectura de los
últimos dos años.
El jurado, compuesto por el Comité Principal de la Bienal, otorgó
premios correspondientes a categorías que abordaban desde reconocimientos
a las exploraciones proyectuales -Bjarke Ingels-, hasta a la mejor muestra
de la Bienal -Oscar Gónzalez Moix-, o a la arquitectura internacional -João
Carrilho da Graça-, entre otros.
Conoce la totalidad de los premiados en la XVI Bienal Internacional
de Arquitectura de Buenos Aires a continuación.
El profesional hablo obre su creación de "cholets" en Iquique en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Arturo Prat, en donde fue
escuchado atentamente por decenas de alumnos, que observaban con alta
admiración al experto.
"Ha sido una invitación a un congreso que se está realizando acá en
Iquique, y gracias a eso me invitaron a la Facultad, donde me siento
sorprendido y satisfecho también de conocer este lugar", dijo humildemente
Mamani, quien ha sido publicado en prestigiosos medios internacionales.
Los "cholets" son inmuebles que se caracterizan por ser de
varios pisos, poseen una cantidad de colores fluorescentes, tienen diseños
cargados al barroco, sus plantas bajas son dejadas al comercio y en algunos
niveles instalan cómodos departamentos.
Mamani construyó sus principales obras en la ciudad de El Alto en Bolivia,
lugar en donde los "nuevos ricos" de su país decidieron edificar
propiedades que tuvieran todas las comodidades, pero sin tener que moverse a un
nuevo barrio.
"La característica de esta obra es recuperar una identidad milenaria,
que tenemos en las ruinas de Tiahuanaco, madre de la humanidad. Entonces esos
elementos, esos trazos geométricos los voy fusionando en la arquitectura que
realizo", explicó.
En la actualidad, la arquitectura ha desarrollado nuevos
caminos que permiten la inclusión de las personas a través de mayores
posibilidades de desarrollo y construcción. Hoy, la arquitectura se
preocupa más por las necesidades de aquellos que no tienen las mismas
posibilidades de tener un hogar digno o una comunidad adecuada que por aquellos
que pagan cantidades multimillonarias por proyecto.
El ser humano ha acabado con
el planeta de manera paulatina. Los recursos se agotan y los espacios de
vivienda disminuyen. Puesto que la población también crece desmedidamente, los
recursos cada vez son menores y en muchas ocasiones existen personas sin
hogar que buscan cómo sobrevivir aunque parezca imposible.
Las grandes urbes viven
preocupadas por el financiamiento de obras públicas que les permitan adquirir
con el tiempo más recursos, pero, en pocas ocasiones se preocupan por el
desarrollo de la población que no tiene posibilidades para, por ejemplo,
comprar un departamento. Su pensamiento se centra sólo en la ganancia
económica.
Sin embargo, hay una nueva ola
de arquitectos que se preocupa por el desarrollo de espacios que ayuden y
generen un cambio tanto social como ambiental. En los años 20, los arquitectos retomaron
las necesidades de la clase media para generar espacios diseñados para ellos.
Poco a poco, en el transcurso de los años, los movimientos de arquitectura fueron
mermados por construcciones masivas que se preocupaban por el diseño o la
estética a precios muy altos o que buscaban albergar a la masa poblacional.
Últimamente los espacios se
han intervenido para generar proyectos enfocados al desarrollo y bienestar
social, mejorar el medio ambiente y brindar mayor calidad de vida a personas
que no podrían acceder a miles de dólares que permitieran el desarrollo de los
espacios en sus comunidades.
Trabajamos con la tierra en sus distintas fases y en sus
distintas escalas, es decir, desde lo territorial hasta la vivienda. La tierra
como medio de producción y construcción. Un diagnóstico realizado por Cooperación
Comunitaria en diversas comunidades sobre la vivienda tradicional de adobe dio
como resultado que propiedades arcillosas hacen de éste un excelente material
para la construcción de viviendas de adobe, una técnica constructiva
tradicional de las tres culturas originarias —me’phaa, nu’savi y nahuas— que habitan
en los 19 municipios que forman la región conocida como la Montaña, además que
existe la pérdida de conocimiento constructivo, debido principalmente a la
migración, ocasionara omisiones en la técnica constructiva, lo cual ha llevado
a que estas viviendas sean menos resistentes a los sismos y vientos fuertes de
la región. Como consecuencia de esto, una gran parte de la población cree que
las viviendas de adobe son menos resistentes que las de materiales
industrializados. Fue así que CC, luego de realizar un análisis estructural y
sísmico de la vivienda tradicional de adobe, llegó a un modelo de vivienda
reforzada y adaptada a las condiciones sísmicas, climáticas y culturales de la
región, para la reconstrucción, la cual difundió a través de talleres para el
aumento de capacidades y la formación de promotores comunitarios. Construir con
tierra es más ecológico, más térmico, menos costoso, más amable con el medio
ambiente. En el caso de la montaña, trasladar cualquier material aumenta el
costo en 39% y representa 90% más emisiones de CO2 que utilizar materiales
locales. Esta información ha sido transmitida a través de talleres de sensibilización
y concientización a las comunidades de la Montaña con las cuales no hemos
trabajado, que siguen percibiendo las viviendas de materiales industrializados
como mejores y más resistentes.